viernes, 12 de agosto de 2011

No existe tema más exacto. Temazo.

Guasones-Hay momentos.

No me despiertes cuando vengas
y no me hables al oído
ya no me sirven tus palabras
apagué el sueño demasiado temprano

Dejé una carta en la mesa
con muy poca lucidez
pero el amor no se olvida
ni toda mi vida rendida a tus pies

Hay momentos que no recuerdo nada
hay momentos que no puedo olvidar
hay momentos que por las madrugadas
me arrepiento y empiezo a temblar

Cinco segundos de gracia
y mil horas sin razón
sequé mis lágrimas en espejos fríos
y soy la sombra de ayer

Hay momentos que no recuerdo nada
hay momentos que no puedo olvidar
hay momentos que por las madrugadas
me arrepiento y empiezo a temblar

No me despiertes cuando vengas
y no me hables al oído
ya no me sirven tus palabras
apagué el sueño demasiado temprano.

lunes, 8 de agosto de 2011

// Una sonrisa se ve Refejada en un Papel //

Arrugar la frente, fruncir el ceño, entrecerrar los ojos con enfado, arrugar los labios, apretar la mandíbula, etc etc etc.
¿Cuántas formas existen para demostrar con un simple gesto el enojo, preocupación, tensión?
Hoy me dijeron que mi cara es otra cuando no arrugo la frente. Creo que es verdad. Me relajo y hasta yo me siento distinta cuando dejo de apretar los dientes. Y me río, porque normalmente me río de todo, pero ahora lo disfruto, río con ganas. De verdad.

Hoy comenzó la segunda parte del año. Me propuse dificultuosas metas, que sé (o al menos supongo) que voy a lograr.
También volví a ver a mis amigos facultativos que me abandonan cuando llegan las vacaciones, eso me puso más contenta áun.
Siempre hay motivos para ponerse triste, preocuparse o enojarse. Hace mucho tiempo decidí tomar la otra vía, y empezar a ocuparme. Recién ahora siento estar haciéndolo. Ya nada me preocupa, pero si me ocupo. Eso es bueno ¿no?
Decidí perdonar para superar. Por más desiulución que algo/alguien te genere, a veces lo mejor es demostrarle que no importa, que esta "todo bien", y de esa forma seguir viviendo con menos dolores de cabeza en la cabeza. Con más libertad.
El dolor pesa. Los perdondes liberan. Yo perdoné, incluso cuando sé que no se merece un perdón, perdoné. Ahora toca seguir por la vía de lo nuevo, lo real, lo disfrutable.

¡Bienvenida segunda parte del año! Talvez la más dura e indeseable. Ojalá pases rápido y feliz. Como pasa el tiempo, o la vida entera.